Categoria: Política
Publicado 7 de noviembre de 2025

En su último mensaje a la nación, el presidente saliente de Bolivia, Luis Arce, reconoció este viernes el “ocaso del proceso de cambio” y atribuyó la crisis interna del Movimiento Al Socialismo (MAS) a la “angurria de poder” de Evo Morales.

Acompañado por su vicepresidente David Choquehuanca y su gabinete ministerial en la Casa Grande del Pueblo, Arce sostuvo que el exmandatario no toleró la emergencia de nuevos liderazgos y buscó destruir su gestión para mantenerse como “el único salvador de Bolivia”.

“Necesitaba destruir una gestión para que no sea recordada por sus logros”, afirmó Arce, al señalar que Morales “nunca soportó que yo sea un títere” ni que el MAS-IPSP se consolidara más allá de su figura.

En un tono de despedida, el mandatario admitió que las divisiones internas “fracturaron la unidad del movimiento popular, la paz social y la economía del país”, lo que derivó en la derrota electoral de 2025.

Añadió que su decisión de no postular nuevamente buscó preservar la unidad, pero reconoció que “pocas veces vimos el ocaso de un proceso social tan profundo como el nuestro”.

El mandatario saliente aseguró que su administración “pese a todas las adversidades, avanzó, no se doblegó y preservó la democracia”, aunque aceptó haber cometido errores en el ámbito político.

Arce también denunció haber sido víctima de ataques “sistemáticos” del ala evista orientados a destruirlo “política, profesional y familiarmente”. Finalmente, anunció que, ya sin el peso de la investidura presidencial, buscará que “la verdad salga a la luz a través de la justicia”.