Frente a estos dos casos, surge una pregunta inevitable: ¿dónde está el Viceministerio de Transparencia, dependiente del Ministerio de la Presidencia?
El vicepresidente del Estado, Edmand Lara, desmintió categóricamente las declaraciones de Branko Marinkovic, quien afirmó que habría sostenido reuniones con Tuto Quiroga y participado en un supuesto proyecto para desestabilizar al Gobierno. Lara calificó esas versiones como falsas, calumniosas y carentes de sustento, y exigió a Marinkovic presentar una sola prueba que respalde sus acusaciones.
“Todo eso es falso. Es una calumnia. Es una operación política sucia”, afirmó Lara, al cuestionar las declaraciones del dirigente opositor y negar cualquier participación en acciones destinadas a generar inestabilidad política.
El vicepresidente ratificó además su compromiso con el pueblo boliviano y con la institucionalidad democrática. “Mi lealtad no se negocia. Mi compromiso es con la Constitución, con la democracia y con la estabilidad de este país”, sostuvo.
Del caso maletas al caso Marset: la Justicia siguen haciendo su agosto
La salida de Tatiana Marset vuelve a poner bajo la lupa el desempeño de la Justicia y la Fiscalía en casos vinculados al narcotráfico.