El poder de Mariaca y de su entorno se desmorona. Su prestigio está por los suelos y su influencia se debilita día que pasa.
El fiscal general del Estado, Roger Mariaca, rechazó la decisión del Departamento de Estado de Estados Unidos de restringirle el ingreso a ese país y vincularlo con presuntos actos de corrupción, soborno y facilitación del narcotráfico.
La medida forma parte de las sanciones anunciadas por Washington contra ciudadanos bolivianos y tiene como antecedente una nueva política estadounidense de restricciones de visas contra extranjeros señalados por socavar gobiernos democráticamente elegidos mediante corrupción o actividades relacionadas con el narcotráfico.
En conferencia de prensa, Mariaca sostuvo que la decisión estadounidense estaría relacionada con las investigaciones que impulsa el Ministerio Público, entre ellas el denominado caso Cerimedo, exasesor presidencial de Rodrigo Paz, además de denuncias por presunta corrupción en la actual gestión de gobierno y el manejo de combustibles.
“Este fiscal general no está para agradar personas, grupos económicos ni dirigentes políticos, sino que está para respetar la Constitución y las leyes”, afirmó. Como antecedente, recordó que en 2016 fue afectado por la cancelación de la visa del expresidente Jaime Paz Zamora y mencionó también la expulsión del representante de Estados Unidos en Bolivia en 2008.
La puerta giratoria del Ministerio Público abre paso a la impunidad o fácil libertad
Personas vinculadas al entorno de Sebastián Marset, entre ellas Tatiana Marset y Rony Suárez, fueron vistas en un remate realizado en la cabaña Mucarzel.