La Justicia boliviana dio marcha atrás y revocó la detención domiciliaria concedida a Luis Marcelo Arce Mosqueira, hijo del expresidente Luis Arce. La Sala Penal Primera de Santa Cruz declaró procedente la apelación del Ministerio Público y ordenó que permanezca otros 60 días detenido en Palmasola.
La decisión llega después del “jalón de orejas” de Estados Unidos, que provocó un verdadero tsunami político en Bolivia al anunciar restricciones de visa contra varios operadores y exoperadores del Ministerio Público y del sistema judicial, en medio de señalamientos relacionados con presuntos sobornos, corrupción y facilidades al narcotráfico.
El impacto político de esas medidas comienza a sentirse en el sistema de justicia. Varios operadores parecen haber optado por ponerse en regla, recuperar cierto margen de independencia y dejar atrás decisiones discrecionales que durante años fueron cuestionadas por favorecer intereses políticos o particulares.
Aunque no existe una relación formal entre las restricciones de visa y la decisión sobre Marcelo Arce, el cambio de criterio de la Sala Penal Primera adquiere especial relevancia en este nuevo escenario.
Arce había recibido el 24 de septiembre detención domiciliaria, arraigo, vigilancia y una fianza de Bs 200.000, pese a que enfrenta una investigación por legitimación de ganancias ilícitas.
La UIF informó que el hijo mayor del expresidente llegó a acumular 19 inmuebles en La Paz y Santa Cruz. Sin embargo, el Gobierno aclaró que todavía se investiga el patrimonio real y el origen de esos recursos.
Con el nuevo fallo, Marcelo Arce seguirá recluido en Palmasola mientras avanza la investigación. La Sala también fijó para el 9 de octubre una audiencia de control del plazo de detención preventiva.