Categoria: Política
Publicado 23 de noviembre de 2025

El Gobierno de Bolivia atraviesa una crisis interna acelerada a solo 14 días de haber asumido funciones, luego de que el vicepresidente Edmand Lara lanzara una serie de ataques directos y descalificaciones contra el presidente Rodrigo Paz, profundizando la fractura política dentro del Partido Demócrata Cristiano (PDC) y alimentando la percepción de un Ejecutivo debilitado.

La tensión escaló este fin de semana después de que Lara exigiera la destitución del ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo —considerado uno de los hombres de mayor confianza del presidente— y de que Paz respondiera desde Santa Cruz que él está preocupado por solucionar los problemas de la gente en lugar de hablar por TikTok. Minutos después, el vicepresidente difundió un segundo video en redes sociales en el que marcó un distanciamiento irreversible dentro del binomio gobernante.

“Usted miente; no ha solucionado ningún problema de la gente”, afirmó Lara, en referencia directa al presidente. Aseguró que Rodrigo Paz no ha cumplido ninguna de las promesas realizadas durante la campaña electoral, mientras él —desde la Vicepresidencia— habría gestionado la apertura de mercados en China, Corea, Japón e India y trabajado en un proyecto de ley para eliminar la renta vitalicia.

Lara también informó haber participado en la COP30 en Brasil, donde obtuvo asesoramiento para elaborar una propuesta que permita a Bolivia captar ingresos mediante los bonos de carbono. Posteriormente, intensificó sus críticas y cuestionó la falta de avances en compromisos como el salario universal para la mujer, el incremento de la Renta Dignidad, la titulación gratuita en el ámbito urbano y rural y el cierre de la Aduana Nacional.

El vicepresidente denunció que continúan prácticas de “extorsión” en la Aduana, acusó al ministro Oviedo de “negociar ascensos” en la Policía Boliviana y aseguró que la reestructuración del sistema judicial “no avanza absolutamente nada”. También calificó de equivocada la propuesta presidencial de conformar una Comisión de la Verdad para investigar temas hidrocarburíferos, afirmando que Paz está “mal asesorado” y “no tiene idea de lo que está haciendo”.

La crisis se agudizó cuando Lara amplió sus ataques hacia Samuel Doria Medina, acusándolo de ser el “jefe político” del presidente y de haber colocado en el Gobierno a “gente corrupta” que —según sostuvo— podría replicar prácticas del anterior gobierno transitorio. “Tiempo al tiempo —advirtió—, se van a dar cuenta. Rodrigo Paz solo es mentiroso”.

Los cuestionamientos públicos del vicepresidente han encendido alarmas sobre la estabilidad del Gobierno y la capacidad del Ejecutivo para implementar políticas frente a los desafíos económicos inmediatos, entre ellos la escasez de combustible, la falta de dólares y la necesidad de un plan de estabilización financiera. Hasta el momento, la Presidencia no ha anunciado medidas para contener la disputa interna, lo que refuerza la percepción de un gobierno que, en menos de dos semanas, “hace aguas” en su estructura central.