CRÓNICA PARLAMENTARIA
La noche de este martes dejó una postal inesperada en la Cámara de Diputados. El oficialismo, confiado en la alianza circunstancial con Alianza Popular y APB–Súmate, se quedó a tan solo dos votos de conseguir los dos tercios necesarios para alterar el orden del día y evitar que la ley de convocatoria a las elecciones subnacionales de 2026 pase por comisión.
Luego de nueve horas de debate preliminar, el resultado —74 votos a favor y 41 en contra— cayó como un balde de agua fría en las filas del Partido Demócrata Cristiano y la alianza Unidad, que esperaban repetir la victoria lograda la semana pasada en el Senado. Pero en Diputados, donde la oposición de Libre llegó más cohesionada, la aritmética legislativa tomó otro rumbo.
El dato fue contundente: con 115 legisladores presentes, el umbral de los dos tercios era de 76 votos. En la votación nominal, donde cada diputado debió respaldar su decisión con nombre y firma, el oficialismo no logró alcanzar la cifra y vio cómo su estrategia inicial se desmoronaba.
La derrota obligó al diputado del PDC, Ricardo Rada, a insistir en una segunda tentativa de dispensar el Reglamento de Debates para acelerar el trámite y que la Comisión de Constitución emita su informe en el día.
Pero el jefe de bancada de Libre, Rafael López, recordó que esa maniobra ya había generado nueve horas de discusión y un desenlace conocido, por lo que el presidente de Diputados, Roberto Durán, decidió activar la vía ordinaria: convocar a los miembros de la Comisión para que este miércoles busquen consensuar un informe.
Libre, que actuó como eje articulador de la resistencia parlamentaria, advirtió que el proyecto enviado por el Senado excluye su sigla —la del partido liderado por Jorge Tuto Quiroga— y también deja fuera a más de 40 agrupaciones políticas con proceso de registro en curso. Todas ellas quedarían inhabilitadas bajo el requisito de contar con personería 90 días antes de las elecciones.
La controversia se agudizó luego de que el Tribunal Supremo Electoral retirara, sin mayor explicación, la dispensación de ese plazo en su último proyecto de ley, enviando una versión que deja a varias organizaciones fuera de la contienda.
El TSE presiona a la Asamblea para aprobar la norma antes del 22 de noviembre, con el fin de realizar las subnacionales el 22 de marzo, lo que ya implica una prórroga automática para las actuales autoridades subnacionales.
Por ahora, el oficialismo confía en que, bajo el conducto regular, podrá reinstalar su propuesta en el pleno, esta vez con una ventaja: la ley requiere solo mayoría simple para ser aprobada. La sesión quedó en cuarto intermedio hasta que la Comisión de Constitución concluya su trabajo, mientras Libre se prepara para una nueva disputa técnica y política cuyo desenlace se conocerá en las próximas horas.