El Gobierno decidió no intervenir en la controversia por la cancelación de la segunda vuelta para la Gobernación de La Paz, dejando en manos del Tribunal Supremo Electoral (TSE) la resolución de un conflicto que ha generado cuestionamientos sobre su legalidad.
“Es un tema de los líos internos de las organizaciones políticas. El Gobierno es respetuoso de la ley y de la independencia de los órganos del Estado”, afirmó el viceministro de Coordinación Legislativa, Wilson Santamaría, al marcar distancia del caso.
La autoridad remarcó que el Ejecutivo no se inmiscuirá en el conflicto y que corresponde exclusivamente al Órgano Electoral, a través del TSE, analizar la situación y tomar una decisión en el marco de sus competencias.
La polémica se originó tras la declinatoria del partido Nueva Generación Patriótica (NGP), que dejó sin efecto la segunda vuelta, pese a que el candidato René Yahuasi había accedido a esa instancia tras la primera votación.
En este contexto, Santamaría insistió en que el Gobierno no ingresará al fondo del debate, aun cuando el caso ha generado cuestionamientos públicos sobre la legalidad de la suspensión del balotaje.
Por su parte, Yahuasi solicitó que autoridades nacionales, incluyendo el Legislativo, se pronuncien para garantizar el cumplimiento de la ley; sin embargo, desde el Ejecutivo se ratificó la decisión de no intervenir.