El secretario ejecutivo de la alianza Libre, Luis Vásquez Villamor, cuestionó al Gobierno de Rodrigo Paz por iniciar, según su criterio, “al revés” la reforma de las leyes económicas estructurales. Sostuvo que cualquier modificación profunda al modelo económico heredado del MAS debe comenzar necesariamente por una reforma parcial de la Constitución Política del Estado (CPE), antes de avanzar hacia cambios sectoriales.
Vásquez explicó que la ruta crítica que plantea Libre para enfrentar la crisis parte de la reforma constitucional y, una vez aprobada, debe continuar con modificaciones a las leyes de hidrocarburos, minería, inversiones y otros sectores considerados estratégicos para reactivar la economía boliviana.
Recordó que esta posición ya fue planteada públicamente por Tuto Quiroga durante un evento en Cochabamba. Sin embargo, cuestionó que, después de aquella reunión y de la entrega de propuestas, el Gobierno no hubiera dado continuidad a las iniciativas. “No pasó nada, el Gobierno no hizo nada”, afirmó, al señalar que las propuestas terminaron reducidas a discursos que “se perdieron en el tiempo”.
La crítica de Libre vuelve a cobrar fuerza ante el anuncio gubernamental de remitir este martes una nueva Ley de Inversiones. Vásquez cuestionó que se pretenda aprobar esta norma sin modificar previamente las restricciones establecidas por la Constitución.
“¿Cómo van a remitir una Ley de Inversiones cuando tenemos vigente el artículo 366 de la Constitución?”, preguntó. Recordó que esta disposición establece condiciones para los convenios de atracción de inversiones y obliga a que los inversionistas se sometan a las leyes y tribunales bolivianos, además de impedir determinadas vías de arbitraje internacional.
Para Vásquez, estas disposiciones constitucionales, impulsadas durante el periodo del MAS, terminaron alejando inversiones y debilitando la relación económica de Bolivia con el mundo. A su juicio, mientras estas reglas permanezcan vigentes, cualquier reforma económica tendrá un alcance limitado.
El dirigente advirtió además que la crisis energética profundiza la urgencia de una reforma estructural. “No tenemos diésel, no tenemos gasolina y, dentro de poco, no vamos a tener gas”, afirmó, al advertir que el país enfrenta una situación energética “tremenda” y “dramática”.
En ese contexto, Libre sostiene que el Gobierno debe modificar primero la Constitución y luego avanzar sobre las leyes sectoriales. De lo contrario, advirtió Vásquez, la administración de Paz corre el riesgo de intentar cambiar las piezas del modelo económico sin modificar primero las reglas constitucionales que lo condicionan.