A cuatro días de que concluya formalmente el plazo de 90 días del Estado de Excepción, los maestros urbanos decidieron desafiar sus restricciones y volver a las calles para protestar contra la crisis económica y las condiciones laborales que enfrenta el sector.
La Confederación Nacional de Maestros Urbanos de Bolivia anunció para este martes una movilización de “cacerolas vacías” en los nueve departamentos, con la participación de las 31 federaciones departamentales y regionales. La protesta apunta también contra la decisión del Gobierno de Rodrigo Paz de someterse a las condiciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), particularmente ante el anunciado congelamiento salarial para la próxima gestión.
La medida se produce mientras todavía están vigentes las restricciones establecidas por el Estado de Excepción. El artículo 5 dispone la suspensión temporal de los derechos de reunión, concentración masiva y manifestaciones públicas en vías, carreteras y otros espacios considerados estratégicos.
A ello se suma el artículo 4, que establece restricciones destinadas a garantizar la libre circulación y prohíbe bloqueos o medidas que puedan alterar el orden público durante la vigencia de la medida excepcional.
Pese a estas disposiciones, los maestros resolvieron movilizarse bajo el argumento de que la situación económica del país no puede quedar paralizada por un decreto de excepción.
“El hambre no conoce el estado de excepción, la precarización y, reiteramos, el congelamiento salarial en nuestro sector nos obliga a movilizarnos”, afirmó el dirigente nacional Wilfredo Ajllahuanca.
El dirigente sostuvo que el Gobierno tuvo durante estos 90 días la oportunidad de demostrar capacidad para enfrentar la crisis, pero, a su criterio, no logró generar soluciones ni recuperar la confianza de los sectores sociales.
“En este estado de excepción, el Gobierno tenía la prueba de fuego de buscar soluciones, de darle algo de credibilidad”, cuestionó Ajllahuanca.
La protesta de los maestros abre además un nuevo frente de tensión para el Gobierno de Paz, que todavía mantiene vigente el Estado de Excepción y enfrenta cuestionamientos de sectores sociales por el impacto de las medidas económicas adoptadas para enfrentar la crisis.
Ajllahuanca advirtió que la movilización de este martes no necesariamente será un hecho aislado. “Vamos a hacer un análisis para futuras movilizaciones también a nivel nacional”, anunció, al tiempo de convocar a otros sectores sociales a sumarse a las protestas.
Así, a pocos días del vencimiento del Estado de Excepción, los maestros urbanos ponen a prueba los límites de una medida que buscaba contener la conflictividad social, pero que no ha impedido que las demandas económicas vuelvan a ocupar las calles.