SANTA CRUZ. El tablero judicial en torno al operativo del Hotel Las Américas sufre un giro decisivo. El Ministerio Público ha activado más de 30 órdenes de citación dentro de la nueva investigación abierta por vejaciones y torturas ocurridas en abril de 2009. Entre las convocatorias más pesadas emitidas por la Fiscalía de Santa Cruz destacan las dirigidas al exviceministro de Régimen Interior y Policía, Jhonny Máximo Aguilera Montesinos, y a Raúl García Linera, hermano del exvicepresidente Álvaro García Linera.
Ambos actores del entramado político y operativo de la época deberán comparecer ante los fiscales de materia para prestar su declaración informativa. La reactivación de las diligencias surge a denuncia formal de las víctimas del caso —Juan Carlos Guedes Bruno, Alfredo Saucedo Ayala y David Sejas Lopes—, en el marco de las determinaciones impulsadas tras los informes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
El rol bajo la lupa: Los peritajes de Jhonny Aguilera
Dentro de las notificaciones resalta la emitida por la fiscal de materia Alma Marcela Saucedo, en la que se convoca a Jhonny Aguilera en calidad de testigo.
- El papel en el operativo (2009): En el momento de la intervención violenta en la capital cruceña, Aguilera ostentaba el grado de mayor de la Policía Boliviana y ejercía como jefe investigador de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC). Estuvo a su cargo el procesamiento del lugar del hecho, la recolección de indicios y la elaboración de los informes periciales del operativo.
- Los cuestionamientos: Las defensas de las víctimas y la parte querellante señalan a Aguilera por haber confeccionado las actuaciones y peritajes clave que respaldaron la versión del entonces Gobierno central, la cual sostenía la hipótesis de un «enfrentamiento armado». Con el caso reabierto para investigar ejecuciones sumarias y torturas, la Fiscalía apunta a fiscalizar la cadena de custodia y la veracidad de dichos dictámenes tras los decesos de Eduardo Rózsa, Árpád Magyarosi y Michael Dwyer.
La sombra en la inteligencia: Raúl García Linera
En paralelo, la comisión fiscal notificó a Raúl García Linera para que acuda a brindar su testimonio en la capital oriental dentro de la misma causa.
- El papel en el operativo (2009): Pese a no ostentar una designación formal en el organigrama del Estado durante la gestión del M.A.S., investigaciones y múltiples testimonios vertidos durante más de una década sitúan a García Linera como un articulador en la sombra del aparato de inteligencia estatal, actuando de forma coordinada con la Unidad Táctica de Resolución de Crisis (UTARC) y personeros del Ministerio de Gobierno como Luis Clavijo y Carlos Núñez del Prado.
- Los cuestionamientos: Las denuncias formalizadas lo identifican como presunto «autor mediato» o articulador político-estratégico del desmontaje de la red Rózsa. Las querellas atribuyen a su entorno nexos con el financiamiento, la infiltración de la estructura armada y la emisión de directrices tácticas al margen de los mandos ordinarios de la policía y la justicia.
Esclarecimiento en cadena
Con la emisión de esta treintena de requerimientos, la comisión de fiscales busca tomar declaraciones clave a exautoridades, mandos policiales y asesores para reconstruir la cadena de mando, esclarecer las vejaciones sufridas por los sobrevivientes e identificar las responsabilidades penales de quienes ejecutaron y dirigieron el operativo de 2009.