La anunciada gran movilización del “pueblo organizado” que Evo Morales promocionó durante toda la semana terminó apagándose antes de comenzar. La marcha evista hacia La Paz, prevista para este martes 13 de octubre, fue suspendida sin fecha, dejando en evidencia las dificultades del exmandatario para convertir sus proclamas en una movilización efectiva.
El dirigente intercultural del Trópico de Cochabamba, Aquilardo Caricari, informó que la decisión busca reorganizar las bases y evaluar nuevas medidas de presión. El sector convocará a una reunión de emergencia para definir cuándo y desde dónde retomaría la marcha, que debía partir de Patacamaya.
El asambleísta de Libre, Bertino Vargas, sostuvo que la postergación refleja la pérdida de fuerza de estas movilizaciones y cuestionó los intereses políticos detrás de la convocatoria. También afirmó que la protesta buscaba alterar el orden constitucional, en alusión a anteriores jornadas de conflictividad. Estas declaraciones corresponden a su valoración política.
CÍVICOS CRUCEÑOS BAJAN EL TONO
El repliegue de la marcha evista coincidió con un giro en la posición del Comité pro Santa Cruz, que también dejó en suspenso las medidas de presión anunciadas en la Asamblea de la Cruceñidad. El directorio cívico decidió participar en las mesas técnicas propuestas por el Gobierno para buscar soluciones a sus demandas.
“ Hemos decidido, en el directorio del Comité pro Santa Cruz, participar en las mesas técnicas para darle soluciones reales a los problemas que se han planteado”, afirmó su presidente, Stello Cochamanidis.
El escenario de conflicto que podía alimentarse con la coincidencia de ambas iniciativas perdió fuerza: la marcha anunciada por Morales no salió y los cívicos optaron por el diálogo, aunque mantienen sus exigencias y reclaman seguridad ante los recientes hechos de violencia en Santa Cruz.
Mientras tanto, las Fuerzas Armadas y la Policía permanecen desplegadas en puntos estratégicos del país para prevenir bloqueos y garantizar la libre transitabilidad.