El vicepresidente Edmand Lara y la Central Obrera Boliviana (COB) endurecieron su discurso político tras la muerte de un comunario durante el operativo denominado “corredor humanitario banderas blancas”, utilizando el hecho como eje central de sus cuestionamientos al Gobierno y particularmente al vocero presidencial, José Luis Gálvez, quien inicialmente calificó como falsa la información que circulaba sobre una presunta víctima fatal.
Las críticas surgieron luego de que horas más tarde se conociera un informe médico forense que confirmó el fallecimiento del comunario Víctor Cruz Quispe, situación que fue utilizada por ambos actores para cuestionar la versión oficial y reforzar sus denuncias sobre la actuación gubernamental durante las operaciones de desbloqueo.
A través de un pronunciamiento público, Lara afirmó que “es inaceptable que, en medio del dolor y la tensión que atraviesa el país, el vocero presidencial José Luis Gálvez salga simplemente a negar los hechos y a hablar de ‘información falsa’ sin presentar una sola prueba que respalde sus afirmaciones”.
Asimismo, lanzó cuestionamientos personales y políticos hacia el portavoz gubernamental, señalando: “Gálvez no puede hablar de verdad cuando su propia trayectoria lo contradice. Formó parte de una encuestadora seriamente cuestionada durante las elecciones nacionales de 2025 (…) Hoy pretende repetir esa misma lógica, minimizando una realidad que afecta directamente la vida de los bolivianos”.
El vicepresidente también rechazó la versión gubernamental respecto a los hechos registrados durante el operativo y afirmó que “detrás de las llamadas ‘banderas blancas’ también hubo represión”. Además, exigió información sobre personas heridas y detenidas, así como una investigación sobre las circunstancias en las que se produjo la muerte del comunario.
La COB eleva el tono
En la misma línea, la Central Obrera Boliviana emitió un pronunciamiento público en el que calificó la intervención policial y militar como una “brutal represión” y atribuyó al operativo una actuación desproporcionada contra los sectores movilizados.
La organización señaló que el Gobierno habría intentado inicialmente desacreditar las denuncias relacionadas con la muerte del comunario, cuestionando la reacción de sus voceros. En su comunicado, la COB sostuvo que el operativo de “banderas blancas” terminó convirtiéndose en un hecho que dejó consecuencias humanas y exigió respeto al derecho a la protesta y garantías para los sectores movilizados.
Tanto Lara como la COB colocaron el fallecimiento en el centro del debate político y lo convirtieron en uno de los principales elementos de presión hacia el Gobierno en medio de un conflicto que ingresa a una nueva semana sin señales claras de solución.