La noche del Desfile de Teas, en homenaje a la Revolución del 16 de Julio de 1809, dejó una escena con evidente contenido político. A medida que avanzaba por las calles del centro paceño, el expresidente y líder de Alianza Libre, Jorge «Tuto» Quiroga, fue recibido entre aplausos, saludos y una constante solicitud de fotografías por parte de cientos de asistentes que aprovecharon su paso para acercarse, estrecharle la mano y registrar el momento.
Pero, además de las imágenes y las muestras de afecto, hubo una frase que se repitió una y otra vez entre la multitud y terminó convirtiéndose en el comentario más escuchado de la noche: «Era con Tuto».
El grito surgía desde distintos puntos del recorrido, pronunciado por grupos de ciudadanos que observaban el desfile y que, en medio del actual escenario político y económico, expresaban una mezcla de nostalgia, resignación o arrepentimiento por el rumbo que tomó el país.
Quiroga participó por segunda ocasión en esta tradicional actividad cívica paceña. Estuvo acompañado por el gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco; el secretario ejecutivo de Alianza Libre, Luis Vásquez Villamor, además de legisladores y dirigentes de esa organización política.
Durante gran parte del recorrido, el exmandatario avanzó a un ritmo más lento de lo habitual debido a que decenas de personas interrumpían constantemente su paso para pedirle una fotografía, un saludo o simplemente expresarle palabras de respaldo.
La escena contrastó con el carácter solemne del desfile y terminó convirtiendo su presencia en uno de los focos de atención de la jornada.
Para varios de los asistentes, la celebración cívica también fue un espacio para exteriorizar su lectura del momento político que vive Bolivia.
En ese contexto, el coro de «Era con Tuto» terminó resonando como el mensaje que más se escuchó durante la noche, reflejando el sentir de un sector de la ciudadanía paceña que decidió manifestar públicamente su respaldo al expresidente, aunque en las pasadas elecciones le dio la espalda apoyando al binomio Paz-Lara.