Categoria: Jurídica
Publicado 17 de julio de 2026

Redacción: Al Punto y Al Fondo

Lo que durante más de 40 días fue presentado como uno de los mayores escándalos de narcotráfico vinculados a exportaciones bolivianas ha ingresado en una nueva etapa. La liberación de los cargamentos de madera retenidos en las fronteras con Chile y Brasil reabrió el debate sobre la solidez de las denuncias que, desde el pasado 8 de junio, colocaron a Bolivia bajo sospecha internacional y desencadenaron una fuerte ofensiva política contra el gobierno del presidente Rodrigo Paz.

El caso nació cuando el fiscal regional de Arica, Mario Carrera, informó sobre la incautación de 108 toneladas de cocaína, clorhidrato y ketamina, además de más de 103 mil kilos de sustancias controladas presuntamente ocultas en cargamentos de madera destinados a puertos chilenos con destino final a Europa y Estados Unidos. La magnitud de la denuncia provocó repercusiones inmediatas dentro y fuera del país.

El escenario comenzó a cambiar este jueves. Los camiones con madera de exportación, retenidos durante más de cuarenta días, fueron liberados después de que las inspecciones no encontraran sustancias controladas impregnadas en la materia prima, según informaron representantes del sector exportador.

El anuncio fue realizado por el presidente de la Cámara Forestal de Bolivia (CFB), Pedro Colanzi, junto a representantes de la Caneb y Cadex, quienes sostuvieron que las empresas señaladas inicialmente no tuvieron participación en actividades vinculadas al narcotráfico.

Para el sector forestal, la liberación de la carga no cierra el caso. Por el contrario, consideran que deja abiertas interrogantes sobre el manejo inicial de la investigación y el impacto que tuvieron las denuncias en la imagen internacional de las exportaciones bolivianas.

Los exportadores sostienen que el daño económico y reputacional ya fue ocasionado y, por ello, solicitaron a la Fiscalía General del Estado, al Ministerio de Gobierno y a la Cancillería gestionar acciones destinadas a restituir la credibilidad del sector y evaluar mecanismos de resarcimiento en caso de confirmarse que las empresas observadas no tenían responsabilidad alguna.

«Una vez se demuestre que las empresas no tienen responsabilidad en el tráfico de drogas, debe iniciarse un proceso para resarcir el daño causado a la imagen del sector forestal exportador boliviano», demandó el presidente de Cadex.

Un caso que aún deja preguntas

El 8 de junio, la Fiscalía, la Armada y el Servicio Nacional de Aduanas de Chile anunciaron la incautación de más de cien toneladas de droga y señalaron a 23 empresas bolivianas como parte de las investigaciones. Esa denuncia desencadenó una ola de repercusiones políticas, diplomáticas y comerciales que afectó al sector exportador.

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