El 24 de mayo de 2025, el entonces candidato presidencial Samuel Doria Medina presentó al economista José Gabriel Espinoza como su “capitán antiinflación”, el hombre que, bajo la consigna “100 días, carajo”, iba a encargarse de resolver la crisis económica del país.
Samuel lo puso en el cargo de ministro de Economía del gobierno de Rodrigo Paz. Desde esa posición, Espinoza impulsó la flexibilización del régimen cambiario y la liberación del dólar, como parte de las medidas destinadas a enfrentar la crisis económica heredada del MAS.
El 26 de junio se conoció la Resolución Ministerial N.º 245, que marcó el fin de la banda cambiaria tradicional del Bolsín del Banco Central de Bolivia (BCB).
En ese momento, el dólar oficial se cotizaba en Bs 6,86 para la compra y Bs 6,96 para la venta.
En ese entonces, el tipo de cambio de compra: Bs 6,86 por US$ 1 y el Tipo de cambio de venta: Bs 6,96 por US$ 1
La norma estableció un régimen cambiario flexible con el objetivo de fortalecer la estabilidad macroeconómica, preservar la competitividad y contribuir al equilibrio de la balanza de pagos.
Pero la realidad, como suele ocurrir, no leyó la resolución.
Hoy el dólar llegó a Bs 12,87. La promesa de estabilidad cambiaria quedó lejos y el “capitán antiinflación” parece haber perdido el rumbo.
Ante la escalada del dólar, el Banco Central anunció ahora un nuevo Reglamento de Compra y
La pregunta, sin embargo, sigue siendo inevitable: ¿qué pasó con el “capitán antiinflación”?
Pero hay algo que no se puede borrar tan fácilmente: el “capitán antiinflación” no llegó solo al gobierno. Llegó de la mano de Samuel.
Por eso, la pregunta es simple y sarcástica:
Samuel, otra vez lo embarraste.