Desde el penal de Palmasola, donde lleva seis días detenido, Fernando Cerimedo rompió su silencio y calificó de “mentiras y chismes” las acusaciones de su expareja Nadia Beller, que lo vinculó con un supuesto intento de feminicidio y posteriormente lanzó señalamientos sobre su presunto rol político y negocios vinculados al Gobierno.
Cerimedo negó haber actuado en nombre del presidente Rodrigo Paz o de su familia y rechazó cualquier participación en negociados. “Mi rol como colaborador del presidente no me otorgaba ninguna autorización ni poder para actuar o representar a la familia presidencial”, afirmó en un mensaje difundido por la red Unitel.
El argentino sostuvo además que una situación personal fue convertida en un asunto político y aseguró que “pronto la verdad de esta atrocidad saldrá a la luz”.
Sus declaraciones se producen después de varios días de acusaciones de Beller que sacudieron al Gobierno de Paz y pusieron nuevamente bajo cuestionamiento la relación y el nivel de influencia que Cerimedo habría tenido en el entorno presidencial.