La escalada de violencia en los bloqueos instalados en la ciudad de El Alto volvió a encender alarmas este viernes luego de que el diputado Roger Labardens, de la bancada Alianza Unidad, terminara internado en una clínica tras sufrir una brutal agresión física cuando intentaba llegar al aeropuerto internacional.
El legislador, según denunció su familia, fue perseguido y golpeado por manifestantes en un punto de bloqueo, recibiendo patadas en la cabeza y el cuello hasta quedar gravemente herido.
El hecho refleja el endurecimiento de métodos de presión que, lejos de limitarse a la protesta social, comienzan a derivar en acciones de intimidación y violencia contra quienes son considerados adversarios o simplemente intentan circular libremente.
De acuerdo con el reporte médico y la denuncia presentada por sus familiares, Labardens sufrió un coágulo y un hematoma en la cabeza que requieren una cirugía urgente.
Su hijo, Álvaro Labardens, relató que el diputado descendió del taxi para evitar confrontaciones y caminó intentando alejarse del grupo movilizado, pero fue alcanzado y golpeado violentamente. La agresión ocurrió en medio del clima de tensión generado por los bloqueos impulsados por sectores sindicales y afines al evismo, que durante las últimas semanas radicalizaron sus medidas en distintos puntos del país, especialmente en El Alto y carreteras del occidente.
Mientras la familia del legislador analiza si será trasladado a Santa Cruz para su operación, crece la exigencia para identificar y procesar a los responsables de una agresión que vuelve a desnudar el rostro más violento de los sectores radicalizados que sostienen las movilizaciones.