La Justicia volvió a beneficiar a otro dirigente vinculado a los 53 días de bloqueos que paralizaron el país. En pleno feriado por los 201 años de la independencia de Bolivia, un juez dispuso la detención domiciliaria para el dirigente vecinal Justino Apaza, investigado por presuntos delitos de terrorismo, instigación pública a delinquir y otros, dejando sin efecto la detención preventiva que cumplía desde junio en el penal de San Pedro.
La resolución se suma a otras decisiones que favorecieron a dirigentes y exautoridades del MAS, como la exministra Wilma Alanoca y el expresidente de Diputados Freddy Mamani, lo que ha reavivado las críticas por el accionar de la Justicia y la Fiscalía en los procesos derivados de los bloqueos que mantuvieron al país paralizado durante 53 días.
En ámbitos políticos persisten las versiones de que el MAS mantiene influencia en sectores de la Justicia y del Ministerio Público, mientras otras apuntan a diferencias entre la Fiscalía General del Estado y el Ministerio de Gobierno, que habrían facilitado la flexibilización de medidas cautelares contra algunos de los principales investigados.
La decisión de la justicia paceña de hecho contradice el pedido del presidente Rodrigo Paz en su mensaje presidencial de este 6 de agosto, cuando pidió sancionar a los autores del bloqueo de caminos.
Apaza era uno de los promotores no solo del bloqueo sino uno de los que pedía la renuncia del presidente Rodrigo Paz, en coincidencia con el pedido de Evo Morales quien planteó el acortamiento de mandato, utilizando como discurso el tema de la gasolina basura y la crisis económica por el dólares y la falta de combustibles.
El abogado Curmi Rocha informó que la detención domiciliaria deberá cumplirse con una fianza de Bs 40.000, arraigo y otras restricciones, por lo que estimó que Apaza recuperará su libertad en los próximos días, una vez concluidos los trámites judiciales.