En un mensaje dirigido al pueblo boliviano desde la histórica Casa de la Libertad, en la ciudad de Sucre, con motivo de los 201 años de la independencia de Bolivia, el presidente Rodrigo Paz Pereira anunció el inicio de una nueva etapa para el país, que definió como el comienzo del tricentenario de la patria, y ratificó su decisión de avanzar hacia el cierre del Estado centralista mediante un nuevo modelo de distribución de recursos acordado con los nueve gobernadores.
El mandatario informó que, tras la firma del acuerdo con las autoridades departamentales para aplicar la fórmula de distribución 50-50, comienza un proceso de transformación destinado a fortalecer las regiones y modificar la estructura del Estado. «De nosotros nacen los siguientes 100 años de la patria. Es mucha responsabilidad. Llevo nueve meses junto a un grupo de hombres y mujeres valientes en el gabinete, trabajando comprometidos con la transformación y el futuro de nuestra patria», afirmó.
Durante su intervención, Paz reiteró uno de los principales compromisos de su campaña electoral: poner fin al denominado «Estado tranca», al considerar que el centralismo frenó el desarrollo de las regiones y limitó las oportunidades de crecimiento del país.
El jefe de Estado también hizo un llamado a la unidad nacional y cuestionó los conflictos que, a su juicio, afectan la estabilidad del país. «¿Qué nos hace falta para amar a Bolivia? ¿Por qué atacamos la estabilidad democrática y la estabilidad económica? ¿Por qué queremos hacernos daño si dialogando podemos caminar juntos?», expresó.
En ese contexto, recordó que el país logró superar 53 días de bloqueos, los que atribuyó a sectores que «se niegan a aceptar que una nueva Bolivia está naciendo». Según afirmó, esa etapa quedó atrás y ahora corresponde consolidar un proceso de cambios con el respaldo de las regiones.
Paz agradeció la decisión de los nueve gobernadores de respaldar el acuerdo para iniciar el cierre del Estado centralista. «Gracias, gobernadores. Tenemos que trabajar juntos. Ya se conformaron los equipos; seremos un solo equipo, pero además debemos cuidar este proceso», manifestó.
Finalmente, el mandatario advirtió que existirán intentos por frenar las reformas impulsadas por su administración, aunque aseguró que mantendrá el rumbo hacia un modelo de mayor descentralización. «No podemos vivir con un Estado centralista. Tenemos que construir el Estado desde las regiones y en eso tienen mi palabra para que esas transformaciones se hagan realidad», concluyó.