El excandidato presidencial Samuel Doria Medina, que durante la campaña electoral de 2025 presentaba a José Gabriel Espinoza como uno de los pilares de su equipo económico y una de las principales garantías de su propuesta de gobierno, ahora descalifica públicamente a quien fuera uno de sus hombres de mayor confianza.
Hoy, convertido en ministro de Economía del gobierno de Rodrigo Paz, Espinoza pasó de ser el economista que Doria Medina exhibía como carta de presentación a alguien que, según el propio líder de Unidad Nacional, maneja «números truchos y promesas vagas».
El giro resulta llamativo porque, apenas meses después de respaldar la candidatura de Rodrigo Paz en la segunda vuelta, Doria Medina comenzó a tomar distancia del nuevo gobierno cuestionando precisamente la política económica diseñada por dos de los técnicos que integraron su propio equipo de campaña: José Luis Lupo y José Gabriel Espinoza, hoy responsables del manejo macroeconómico del país.
La crítica abre nuevamente el debate sobre la coherencia política del empresario, quien ahora desacredita a quienes antes presentaba como referentes de solvencia técnica.
En su reciente mensaje, Doria Medina escribió:
“El ministro de Economía respondió mi crítica al presupuesto con números truchos y promesas vagas.
Dijo que el presupuesto presentado por el gobierno disminuye el déficit fiscal del presupuesto de Arce en más de seis puntos del PIB, del 16% al 9% del PIB. Claro, pero esa es una reducción en el papel. El presupuesto de Arce nunca fue la realidad económica, sino solo un proyecto (además, disparatado, hecho para robar). El déficit real de 2025 fue de 12%, o sea que el presupuesto de Espinoza, si se cumple a rajatabla, solo reducirá el déficit en tres puntos y no en seis. Su número es trucho.
Dice que sí está recortando el gasto de las empresas públicas inservibles. Le pido entonces que me diga por favor el nombre de una sola empresa que se vaya a cerrar gracias al presupuesto que ha hecho. ¿Cerrará el ingenio de San Buenaventura, por ejemplo, que no tiene ningún sentido económico? ¿Alguna otra?
Espinoza afirma que sí está recortando el gasto burocrático (pero admite que las entidades descentralizadas gastan mucho). Bueno, si se está recortando el gasto del gobierno central, ¿cuánto va a ahorrar el nuevo presupuesto en consultorías? ¿Cuánto en publicidad?
Y ni hablar de las empresas públicas, donde los salarios y dietas no solo no bajaron, sino que se incrementaron.
No quiero polemizar personalmente, pero me preocupa que el ministro no sepa que incluso peor que engañar a los demás es engañarse a uno mismo”.