El expresidente Jorge Tuto Quiroga lanzó este sábado una dura alerta sobre el futuro energético de Bolivia y advirtió que, si no se modifica la Constitución Política del Estado (CPE) y las leyes, el país puede ingresar a una etapa de escasez de GLP, cortes de electricidad y falta de gas para hogares e industrias.
Quiroga sostuvo que Bolivia enfrenta el riesgo de un desastre energético de proporciones, con consecuencias directas para las familias, el comercio y el aparato productivo.
“Si no cambiamos la Constitución y las leyes, se vienen las colas de GLP. Si no cambiamos la Constitución y las leyes, apaguen la luz y enciendan la vela. Si no cambiamos la Constitución y las leyes, cocinemos a leña porque no va a haber GLP ni conexión de gas a domicilio. Si no cambiamos la Constitución y las leyes, las fábricas e industrias (…) van a tener que ir a buscar quemar carbón, porque no va a haber gas”, advirtió.
El exmandatario anunció que en los próximos días presentará una propuesta de reforma parcial de la CPE para destrabar leyes económicas y energéticas que, según explicó, permitan atraer inversión extranjera y recuperar la capacidad productiva del país.
“No queremos vivir como Venezuela, como Cuba, con apagones, sin electricidad, sin energía”, afirmó, al advertir que la crisis energética no puede ser enfrentada con medidas parciales.
Durante su visita a la festividad de Urkupiña, en Quillacollo, reforzó su advertencia: “De aquí a un año, dos años en Quillacollo todos apaguen los focos, cocina a leña, las fábricas van a tener que quemar carbón. Viene un desastre de proporciones”.
Quiroga pidió dejar de lado la disputa política y concentrarse en una crisis que, advirtió, puede agravarse rápidamente: “Hoy día sufre en colas de diésel y gasolina, mañana va a sufrir en colas de GLP, mañana va a tener que apagar la luz y encender velas (…) las fábricas van a tener que cerrarse porque no va a haber gas industrial”.
Finalmente, sostuvo que Bolivia necesita una solución estructural para recuperar la inversión y revertir el deterioro del sector energético. “Si no reparamos el corazón, que está quebrado y que evita la inversión, no vamos a poder avanzar”, advirtió