Donald Trump volvió a poner sobre la mesa la posibilidad de utilizar el poderío militar de Estados Unidos en América Latina, al defender ante la Asamblea General de la ONU la operación que en enero terminó con la captura y salida del poder de Nicolás Maduro en Venezuela.
El mandatario estadounidense advirtió que Washington recurrirá a su fuerza militar cuando considere que están amenazados sus intereses y presentó la operación contra Maduro como parte de una política más amplia de combate a los carteles de la droga en el continente.
Trump recordó que el 3 de enero fuerzas estadounidenses realizaron una operación militar en Venezuela y capturaron a Maduro, quien posteriormente fue trasladado a Estados Unidos para enfrentar acusaciones relacionadas con narcotráfico. La intervención provocó cuestionamientos internacionales sobre la soberanía venezolana y el uso de la fuerza.
En su discurso ante la ONU, Trump volvió a vincular la lucha contra el narcotráfico con la seguridad nacional estadounidense y comparó a los carteles con el Estado Islámico. También defendió las operaciones militares contra embarcaciones que Washington señala como utilizadas para transportar drogas.
La advertencia amplía el alcance de la intervención en Venezuela: Trump plantea que el poderío militar estadounidense puede volver a utilizarse en la región cuando Washington considere que existen amenazas contra sus intereses.
El mensaje llega mientras su Gobierno mantiene una política de presión sobre otros países latinoamericanos, particularmente Cuba y México, y reivindica una mayor presencia estadounidense en el hemisferio.
La operación contra Maduro, por tanto, deja de aparecer únicamente como un episodio venezolano y pasa a formar parte del argumento con el que Trump justifica una política de mayor intervención estadounidense en América Latina.