El contraste no puede ser más violento ni descarado. En un extremo de la balanza judicial está Mauricio Medinaceli, exministro de Hidrocarburos, quien dio la cara, acudió a las convocatorias y se sometió a la investigación por el caso de la «gasolina basura», para terminar sancionado con una severa detención domiciliaria sin derecho a trabajar.
En el otro extremo está Nemesia Achacollo, la exministra de Desarrollo Rural responsable del desfalco de cientos de millones de bolivianos en el Fondo Indígena (Fondioc), quien burló la seguridad del Estado, cruzó libremente la frontera e impunemente hoy goza de refugio en Brasil.
Mientras al ciudadano y exautoridad que se queda a colaborar se le aplica todo el peso del mazo represivo para asfixiarlo económicamente, a la principal acusada de la mayor trama de corrupción con «proyectos fantasma» del país el aparato policial la dejó escapar por la puerta grande. Es el retrato hablado de la justicia al revés.
MEDINACELI: rigor implacable para quien se queda
La justicia actuó con inusual celeridad e inflexibilidad contra Mauricio Medinaceli. Imputado por presunto incumplimiento de deberes y conducta antieconómica en el caso del combustible, la autoridad jurisdiccional le impuso:
- Detención domiciliaria sin salida laboral, privándolo de generar ingresos.
- Fianza económica de 100.000 bolivianos.
- Arraigo nacional e imposibilidad de acercarse a las instituciones del sector.
Todo ello a pesar de que la defensa acreditó domicilio formal, trabajo y la disposición expresa del procesado de someterse al proceso en suelo patrio, recordando además que la supervisión operativa del carburante recae legalmente sobre YPFB y la ANH.
ACHACOLLO: la impunidad perfecta, escape y blindaje
En la otra acera de la impunidad se encuentra Nemesia Achacollo, el rostro visible de la debacle del extinto Fondioc.
Los delitos imputados
El Ministerio Público mantiene acusación formal e investigaciones en su contra por la presunta comisión de:
- Incumplimiento de deberes
- Conducta antieconómica
- Uso indebido de influencias
Las auditorías oficiales de la Contraloría detectaron de entrada un daño económico directo de 172 millones de bolivianos en más de 3.000 proyectos evaluados, donde abundaban los «proyectos fantasma» y los giros directos a cuentas personales de dirigentes afines al gobierno. Investigaciones parlamentarias e informes independientes estiman que el desfalco acumulado y los recursos sin descargo superan los 500 millones y rozan los 1.200 millones de bolivianos.
La burla a la seguridad e inteligencia del Estado
A pesar de la gravedad de los delitos, los antecedentes de prisión preventiva y los mandamientos de aprehensión vigentes:
- Burló la inteligencia interna: Transitó por el país sin que los organismos de seguridad ni la Policía Boliviana ejecutaran las órdenes de captura en su contra.
- Burló el control fronterizo: Cruzó a territorio brasileño en absoluta impunidad.
- Neutralizó la extradición: Obtuvo refugio provisional por parte del Comité Nacional para los Refugiados (CONARE) de Brasil, congelando en los hechos la acción de la justicia boliviana y dejando el sello rojo de la Interpol en un mero adorno formal.