La Unión Europea (UE) incorporó a Bolivia a su lista de terceros países de alto riesgo en materia de prevención del lavado de activos y financiamiento del terrorismo, debido a las deficiencias estratégicas identificadas en su sistema de control.
La decisión fue adoptada por la Comisión Europea mediante el Reglamento Delegado (UE) 2026/83, de 4 de diciembre de 2025, y publicada en el Diario Oficial de la Unión Europea el 9 de enero de 2026.
La medida se produjo después de que el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) incorporara a Bolivia, el 13 de junio de 2025, a su lista de jurisdicciones bajo vigilancia reforzada, conocida como “lista gris”.
¿Qué observó el GAFI?
El GAFI estableció para Bolivia un plan de acción con cuatro compromisos principales:
- Garantizar el uso efectivo de técnicas especiales de investigación en casos de lavado de activos.
- Aplicar una supervisión basada en riesgos a agentes inmobiliarios, abogados, contadores y comerciantes de metales y piedras preciosas.
- Asegurar que la información sobre beneficiarios finales sea exacta y actualizada y sancionar los incumplimientos.
- Incrementar las investigaciones y procesos judiciales por lavado de activos.
La evaluación también identificó riesgos asociados al narcotráfico, corrupción, trata y tráfico de personas, contrabando, delitos ambientales y delitos tributarios, además de debilidades en la prevención, investigación, judicialización y decomiso de bienes vinculados con estos delitos.
La clasificación europea implica la aplicación de medidas reforzadas de control y debida diligencia basadas en el riesgo en determinadas operaciones financieras sujetas a la normativa comunitaria.
La inclusión tampoco significa automáticamente un bloqueo financiero o la ruptura de relaciones bancarias con Bolivia. El GAFI señala que estar bajo vigilancia reforzada no supone, por sí mismo, un llamado a cortar relaciones financieras con el país.
En este contexto, el principal desafío para Bolivia es cumplir los compromisos asumidos ante el GAFI y corregir las deficiencias que motivaron su inclusión en los mecanismos internacionales de vigilancia.