El gobernador saliente de La Paz, Santos Quispe, aseguró que concluye su gestión sin deudas y desafió a la autoridad electa, Luis Revilla, a encarar la administración del departamento con los limitados recursos económicos disponibles. “Veremos al próximo gobernador, a ver si aguanta”, afirmó.
Quispe sostuvo que durante sus cinco años de gestión no contrajo préstamos, “ni diez centavos”, y que deja la Gobernación sin deuda interna ni externa. Explicó que los proyectos en curso cuentan con financiamiento comprometido.
“Ahora van a ver al próximo gobernador”, reiteró la autoridad, tras firmar el decreto de transición administrativa, que contempla el traspaso de información sobre el estado en el que deja la Gobernación paceña.
Asimismo, lamentó que Revilla sugiera posibles irregularidades en los proyectos firmados. “Yo no firmo documentos así por así. Si garantizamos un proyecto es porque previamente fue enviado a la Asamblea Departamental, donde es ratificado”, explicó.
Quispe también cuestionó la posibilidad de que la nueva gestión recurra a financiamiento externo. “Van a ver cuánto dinero se va a prestar, cuánto vendrá del extranjero. Yo he sido responsable, no quise endeudar a la población. Siempre hablé con claridad: si no hay recursos, se espera al siguiente año. Así trabajé con mis 20 provincias”, señaló.
Anunció la suspensión de todos los trámites relacionados con presupuestos mientras dure el proceso de transición, hasta la posesión del nuevo gobierno departamental.