La expresidenta Jeanine Añez cuestionó este domingo la gestión del presidente Rodrigo Paz y afirmó que su administración atraviesa un proceso de aislamiento político, marcado por la improvisación y la falta de apertura al diálogo.
En un pronunciamiento difundido a través de sus redes sociales, también criticó la permanencia de funcionarios vinculados al anterior gobierno y respaldó la decisión de Samuel Doria Medina de tomar distancia del Ejecutivo.
«Bolivia atraviesa momentos complejos y exige un gobierno con capacidad política para escuchar, corregir y generar consensos. Lamentablemente, la sensación es contraria, un gobierno cada vez más aislado, con ministros que transmiten arrogancia en lugar de apertura, no todos evidentemente», señaló la exmandataria.
Añez cuestionó que la administración de Rodrigo Paz mantenga en instituciones estratégicas del Estado a personas que, según afirmó, están vinculadas al proyecto político del expresidente Evo Morales.
«Una de las mayores interrogantes es por qué el gobierno de Rodrigo Paz sigue manteniendo en instituciones estratégicas del Estado a personas claramente vinculadas al proyecto político de Evo Morales», sostuvo.
Asimismo, señaló que la ciudadanía respaldó en las urnas un cambio político que, a su juicio, aún no se refleja en la conformación del aparato estatal. En ese sentido, observó que también se mantiene la representación diplomática designada durante la gestión del expresidente Luis Arce.
«Resulta difícil comprender esa decisión cuando el país votó por un cambio y espera que ese cambio también se refleje en quienes ejercen funciones públicas. Lo mismo ocurre con la representación internacional del Estado; continúan los mismos representantes designados durante el gobierno de Luis Arce», manifestó.
La expresidenta también se refirió al alejamiento de Samuel Doria Medina del Gobierno y consideró que esa decisión evidencia problemas internos en la conducción política del Ejecutivo. «La decisión de Samuel Doria Medina de tomar distancia del gobierno refleja un problema que va más allá de una alianza política. Ningún aliado tiene la obligación de permanecer donde no existe coordinación, respeto mutuo ni espacios reales para participar en las decisiones», afirmó.
Añez expresó su preocupación por el rumbo del país y exhortó al Gobierno a corregir su conducción política. «Gobernar también significa reconocer los errores, fortalecer los equipos y entender que nadie puede conducir una nación ignorando a quienes son parte del proyecto. Bolivia necesita liderazgo, humildad y capacidad de unir, no más improvisación ni distanciamiento», concluyó.