Tuto: El gobierno debe decidir si será el último del MAS o el primero del cambio
«Ya pasaron nueve meses; el tiempo de las promesas termina. Es hora de decidir, legislar, actuar, limpiar y cambiar Bolivia», afirmó el jefe de la oposición.
«Ya pasaron nueve meses; el tiempo de las promesas termina. Es hora de decidir, legislar, actuar, limpiar y cambiar Bolivia», afirmó el jefe de la oposición.
“No vamos a salir adelante distribuyendo pobreza, vamos a regresar generando riqueza y convirtiendo esta riqueza en bienestar para la población. Eso es capitalismo para todos”.
«Llevo nueve meses junto a un grupo de hombres y mujeres valientes en el gabinete, trabajando comprometidos con la transformación y el futuro de nuestra patria», afirmó.
«Recibimos un pueblo traicionado al que solo le mentían. Nos aislaron del mundo. ¿Dónde está lo que nos prometieron?
Estos movimientos alimentan los comentarios en círculos políticos, donde se señala que Paz no contaría con suficientes cuadros propios para ocupar puestos estratégicos
Sokol pasó en pocos días de la cautela que suele caracterizar a un jefe policial a convertirse en protagonista.
En los primeros seis meses de gestión del Ministerio de Gobierno, se incautaron 283 toneladas de droga y se destruyeron 10 pistas clandestinas.
Se viene la Policía Federal de Brasil y tendrá una oficina en Bolivia.
Cuando la división nace dentro de la propia oposición, el Gobierno ni siquiera necesita hacer demasiado esfuerzo: los votos terminan llegando solos.
Santa Cruz no puede convertirse en el patio trasero de los carteles brasileños o continentales. Si el Estado no impone la fuerza de la ley con inteligencia, la «ruta roja» terminará por consolidarse.