La denominada “Marcha para Salvar Bolivia”, impulsada por sectores afines a Evo Morales y llegada desde el Chapare hacia la sede de Gobierno para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz, derivó este lunes en una jornada de violencia, caos y enfrentamientos en el centro paceño.
Durante varias horas, la ciudadanía quedó atemorizada por la detonación de dinamitas, petardos y enfrentamientos entre marchistas y efectivos policiales desplegados para resguardar instituciones públicas y privadas.
La movilización dejó negocios saqueados, daños en edificios públicos y privados, agresiones a civiles y pasajeros del transporte público, además de policías heridos y estaciones del teleférico vandalizadas.
También se reportó la quema de motocicletas y vehículos policiales en distintos puntos del centro de La Paz. Vecinos denunciaron ataques de grupos violentos que actuaron con palos, piedras y objetos contundentes durante el avance de la marcha.
Uno de los hechos más graves ocurrió en inmediaciones de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), donde manifestantes incendiaron una patrulla policial.
Asimismo, grupos movilizados ingresaron por la fuerza a oficinas públicas ubicadas sobre la calle Potosí, causando destrozos y sustracción de documentación y mobiliario.
Videos difundidos por vecinos muestran a personas retirando sillas, muebles y destruyendo puertas de acceso de instituciones estatales.
La escalada de violencia también alcanzó instalaciones del Órgano Judicial. Un grupo de manifestantes irrumpió en el edificio Anexo B del Tribunal Departamental de Justicia (TDJ), luego de abrir una reja posterior sobre la calle Potosí.
De acuerdo con los reportes, los movilizados ingresaron a oficinas y áreas de atención al público, provocando daños a la infraestructura judicial y generando preocupación entre funcionarios y ciudadanos que se encontraban en el lugar.
Tras casi cinco horas de disturbios, gasificaciones y enfrentamientos, la Policía logró retomar el control del centro paceño y los marchistas comenzaron a replegarse hacia El Alto y otros puntos de bloqueo.
El viceministro de Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, destacó el trabajo de contención policial y afirmó que no se utilizaron armas letales. Entretanto, las autoridades anunciaron la emisión de órdenes de aprehensión contra dirigentes sindicales, vecinales y un senador vinculados a los bloqueos y movilizaciones violentas.