La Central Hidroeléctrica Jirau, ubicada en Brasil y considerada una de las más importantes de la región con una potencia instalada de 3.750 megavatios (MW), se perfila como un eje clave para la integración energética entre Bolivia y el país vecino.
En este contexto, el Gobierno nacional aprobó el Decreto 5598, que elimina el monopolio de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) sobre las interconexiones internacionales, abriendo el mercado a nuevos actores para facilitar la importación de energía, incluida la proveniente de Jirau.
La medida surge tras los acuerdos alcanzados entre el presidente Rodrigo Paz y su homólogo brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, con el objetivo de consolidar a Bolivia como un hub energético regional.
A partir de ahora, empresas públicas, privadas o alianzas público-privadas podrán desarrollar proyectos de interconexión eléctrica bajo un esquema de libre competencia, buscando fortalecer la seguridad energética y diversificar las fuentes de suministro.
¿En qué consiste la modificación a Cota 90 m?
El acuerdo bilateral contempla la operación de la Central Hidroeléctrica Jirau a una cota estable de 90 metros sobre el nivel del mar. Esto permitirá mantener un nivel constante de agua en el embalse, incrementando la presión sobre las turbinas y, por tanto, elevando la generación de electricidad de manera sostenida.
Objetivo energético y distribución de beneficios

Con esta modificación, se prevé un aumento significativo en la producción energética. Según los términos preliminares, dos tercios de la energía adicional generada corresponderán a Brasil, mientras que un tercio será destinado a Bolivia, consolidando así un esquema de cooperación energética entre ambos países.
Ejecución de recursos por ENDE
Pese a la eliminación de su monopolio, ENDE tendrá un rol clave en la gestión técnica del acuerdo. La empresa será responsable de recibir, transportar y comercializar la energía que corresponda a Bolivia, además de ejecutar estudios de impacto ambiental y monitoreo en territorio nacional para prevenir posibles afectaciones, especialmente en regiones como Guayaramerín.
Interconexión y puntos de atención
El proyecto también contempla la construcción de líneas de transmisión entre Guajará-Mirim (Brasil) y Guayaramerín (Bolivia), permitiendo el flujo eficiente de electricidad entre ambos sistemas. No obstante, el plan requiere vigilancia constante debido a los posibles impactos en el nivel del río Madera, lo que ha generado atención sobre eventuales efectos ambientales en la Amazonía boliviana, en un proceso que ambos países consideran clave para avanzar en la integración energética regional.
El trabajo no es de ahora, sino de hace tres años

El acceso de Bolivia al excedente energético de la Central Hidroeléctrica Jirau es resultado de un proceso de gestión iniciado hace más de tres años, impulsado desde el ámbito técnico y acompañado por la Cancillería boliviana debido a su carácter binacional.
Este trabajo conjunto permitió articular negociaciones con Brasil y sentar las bases de un acuerdo estratégico orientado a fortalecer la cooperación energética entre ambos países.
Un paso clave en este proceso se concretó en julio de 2024, con la firma de un memorando de entendimiento entre Bolivia y Brasil, que estableció el marco de cooperación entre la empresa brasileña Jirau Energia y la estatal ENDE.
El acuerdo, respaldado posteriormente por el Consejo Nacional de Política Energética (CNPE) de Brasil, formaliza desde octubre de 2025 la participación boliviana en el aprovechamiento del excedente energético generado por la central, consolidando un esquema de integración eléctrica regional.

La iniciativa se sustenta en el potencial de la planta hidroeléctrica Jirau, operativa desde 2013 y considerada una de las más importantes de Brasil, con una capacidad instalada de 3.750 megavatios.
La optimización de su operación permitirá generar energía adicional, de la cual Bolivia accederá a una parte destinada a abastecer principalmente a las regiones del norte amazónico.
Este proyecto no solo busca garantizar el suministro eléctrico, sino también reducir la dependencia del diésel y avanzar hacia una matriz energética más sostenible.