ANALISIS: Al Punto y Al Fondo
Lo de «mercado libre» -aquel omnipresente sponsor del reciente Mundial de Fútbol- caló hondo en los liberales. El concepto de “librepensantes”, tantas veces criticado en el MAS, terminó de sellar la actitud de varios diputados y senadores de la alianza Libertad y República (LIBRE), liderada por Jorge «Tuto» Quiroga.
En realidad, el fenómeno no es nuevo. Varios alzaron las banderas de la libertad desde el primer día de gestión; entre ellos, el senador cruceño Branko Marinkovic y el diputado potosino Edgar Zegarra, quienes denunciaron abiertamente el «dedazo» de Tuto Quiroga en la designación de las jefaturas de bancada.
Con el desarrollo de la actividad legislativa, varios parlamentarios se subieron al carro de gobierno y oficiaron de operadores ocultos del Ejecutivo ante la Asamblea Legislativa: ya sea articulando bloques para evitar la censura de ministros interpelados o aprobando leyes a la medida del enfoque político y la urgencia económica del Gobierno.
Hasta ahora, nadie sabe qué rol asumirán o cuál es la línea de los senadores del oriente boliviano como Ernesto Suárez y Katia Quiroga, ni de figuras como Isabel Moreno de Tarija o Bety Canaviri de Potosí. Tampoco se avizora hacia qué lado jalará la pita el actual jefe de bancada en Diputados, Rafael López, junto a otros legisladores. Nadie sabe si son leales a Tuto Quiroga o consecuentes solo al teléfono y con un actuar distinto cuando cuelga una llamada.
Lo que resulta evidente es que el gobierno de Rodrigo Paz perdió fuerza tras la ruptura con el PDC y Edmand Lara. Sin embargo, paradójicamente, los resultados de las distintas votaciones en el hemiciclo muestran una holgada mayoría oficialista para salvar ministros de una inminente censura, frenar el tratamiento de proyectos o viabilizar la aprobación de leyes.
La senadora de LIBRE, Tomasa Yarhui, terminó de poner las cartas sobre la mesa al revelar que parlamentarios de su propia tienda política negocian por cuenta propia con el presidente Rodrigo Paz, evidenciando un quiebre irrecuperable en la bancada de Tuto Quiroga.

“¿Qué es eso, señor presidente, de estar trabajando por debajo? Robando diputados, diría yo; es una manera de robar diputados cuando le haces llegar una invitación por debajo”, cuestionó Yarhui.
La legisladora increpó al mandatario por entablar tratos individuales al margen de los acuerdos institucionales con la bancada. Una grieta en LIBRE que, en realidad, comenzó a abrirse desde el distanciamiento inicial del senador Branko Marinkovic.
A estas alturas, no se conoce y tampoco ningún dirigente de Libre sale a decirlo, si la bancada de 39 diputados y 12 senadores se mantiene realmente intacta. Lo que sí parece evidente es que, cuando el Gobierno de Rodrigo Paz tambaleaba durante los 53 días de bloqueo, varios de estos legisladores se convirtieron en “LIBRE-arrepentidos” y volvieron a buscar a Tuto Quiroga para renovar sus “votos de lealtad de mercurio”, quizá porque empezaban a ver en él una posibilidad real de convertirse en el próximo presidente del país. En política, ya se sabe, algunas lealtades duran lo que dura una llamada telefónica y cambian al ritmo de las encuestas.
Al Punto y Al Fondo (Conclusión)
AL PUNTO: Parlamentarios de la alianza LIBRE quiebran la disciplina de bancada y operan individualmente como aliados funcionales del gobierno de Rodrigo Paz en la Asamblea.
AL FONDO: El oficialismo y algunos diputados de LIBRE y otras bancadas convirtieron la Asamblea en un mercado libre del transfugio, donde la lealtad se cotiza al mejor postor entre el presupuesto oficialista y el cálculo electoral.